Con una ceremonia que reunió a estudiantes, apoderados, docentes, asistentes de la educación e invitados especiales, el Colegio Mixto Inmaculada Concepción de Talcahuano dio inicio a su Semana de Aniversario, conmemorando 136 años de historia al servicio de la educación y de la comunidad de Talcahuano.

La celebración contó con la presencia del alcalde de Talcahuano, Eduardo Saavedra Bustos; el concejal Felipe Salvo; representantes de Carabineros de Chile y Bomberos; integrantes de MEMPA, además de los distintos estamentos que conforman nuestra comunidad educativo-pastoral.

Durante la ceremonia, el alcalde Eduardo Saavedra Bustos destacó especialmente el legado que el Colegio Mixto Inmaculada Concepción ha construido en Talcahuano y los valores que, a través de la educación, ha transmitido a distintas generaciones de estudiantes.

Una llama que continúa encendida

Uno de los principales mensajes de la ceremonia estuvo centrado en la figura y legado de Madre Paulina von Mallinckrodt, fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Caridad Cristiana, cuya espiritualidad continúa inspirando el Proyecto Educativo del ICT.

En su discurso, el director del establecimiento, Claudio Linke, invitó a comprender estos 136 años a través de la imagen de una llama: una llama que la comunidad actual no encendió, sino que recibió de quienes estuvieron antes y que tiene la responsabilidad de mantener viva para las generaciones futuras.

“Cada vez que alguien en esta comunidad decide servir a otro con amor, alegría y cordialidad, el legado de Madre Paulina vuelve a hacerse presente”.
Claudio Linke, Director ICT

El mensaje adquiere un significado especial al recordar la profunda relación de Madre Paulina con Talcahuano. El 10 de noviembre de 1879, once años antes de la fundación del Colegio, llegó a Chile precisamente a través del Puerto de Talcahuano para visitar y acompañar la obra de sus Hermanas. En 1890, esa presencia congregacional tomaría forma en una obra educativa que continúa hasta nuestros días.

Desde entonces, aquel legado ha pasado por generaciones de religiosas, educadores, asistentes de la educación, familias y miles de estudiantes. Como expresó el Director durante la ceremonia, “hoy esa llama está en nuestras manos. Ahora somos nosotros sus portadores”, poniendo el acento en la responsabilidad que cada integrante de la comunidad tiene de cuidar y proyectar esta historia.

136 años educando para la vida

La celebración también permitió recordar que el legado del ICT no se limita a sus 136 años de existencia, sino que se expresa diariamente en su misión educativa: acompañar a niños, niñas y jóvenes en el desarrollo de sus talentos, entregarles una sólida formación académica, cristiano-católica y valórica, y prepararlos para aportar positivamente a la sociedad, la Iglesia y el mundo.

Con este acto se inicia una semana especialmente significativa para nuestra comunidad, que nos invita a encontrarnos, compartir y celebrar nuestra identidad, pero también a asumir el desafío de continuar construyendo juntos la historia que recibirán quienes vengan después.

136 años después, la llama sigue encendida. Sigue viva en nuestros educadores, en nuestras familias, en nuestros estudiantes y en cada persona que forma parte del ICT.

¡Feliz Semana de Aniversario, querida comunidad ICT!